Muchas veces nuestras responsabilidades y compromisos no nos permiten darnos el espacio para conectar con la naturaleza. Sin embargo, es importante que lo hagamos, porque nos brinda una serie de beneficios tanto a nivel físico como mental.
¿Cómo podemos conectar con la naturaleza? Existe una práctica japonesa llamada “baño de árboles” o “shinrin yoku” que consiste en abrazar árboles.
“Esta tendencia nos invita a sumergirnos en un entorno natural, generalmente en bosques, la cual nos permite experimentar los efectos terapéuticos de la naturaleza”, dice Daniel Henríquez psicólogo colaborador de Contigo en el Recuerdo.
Los baños de bosques
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Para empezar, debemos acercarnos al bosque o lugar de la naturaleza que más nos guste y nos genere calma y tranquilidad. Luego, transitamos por él lentamente y realizamos pausas para que podamos tocar la tierra bajo nuestros pies, las hojas de las plantas y abrazar los tallos de los árboles.
“No se trata solo de caminar por el bosque, sino que de transitar en ellos y con todos nuestros sentidos, absorber el entorno natural que nos promueve un estado de relajación y bienestar”, explica el psicólogo.
Además, agrega que, “si realizamos baños de bosques frecuentemente, notaremos una mejora significativa en nuestro estado de ánimo, concentración y memoria”.
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Si no tenemos un bosque cerca, también podemos realizar esta práctica ancestral en cualquier espacio de la naturaleza con áreas verdes. Además, si no nos acomoda abrazar árboles, podemos realizar otras actividades como meditar, ya que los beneficios serán los mismos.
No existe un tiempo determinado para conectar con la naturaleza. Sin embargo, el experto nos invita a hacerlo por lo menos 120 minutos por semana para obtener beneficios significativos.