Una iniciativa de Parque del Recuerdo

El rol de la madre en el duelo

En muchas sociedades alrededor del mundo, especialmente en occidente, la tradición ha instalado a la madre como el pilar emocional fundamental de una familia. Es ella quien tiene la tarea de contener y entregar una palabra de apoyo en momentos importantes de la vida de cada persona.

Por cierto, cuando se enfrenta la pérdida de un ser querido, ya sea del padre, un hermano u otro miembro que viva junto a ellos, la madre cumple un rol de contención para todos, especialmente para los menores de edad.

“Un niño necesita qué se le acompañe durante el proceso de duelo, especialmente aclarándoles las dudas en torno a la muerte. Necesita de alguien que lo ayude a elaborar y entender las emociones vinculadas a la pérdida, así como que lo acompañe y guie para lograr integrar este nuevo evento en su vida”, cuenta Magdalena López, psicóloga del programa Contigo en el Recuerdo. En general, son los más pequeños los que esperan tener un apoyo por parte de los adultos referentes, sobre todo de la madre.

Vivir su propio duelo

Sin embargo, no hay que olvidar que ella misma puede estar viviendo un proceso de duelo, y el rol que tiene en la contención de hijos y adultos se dificulta.

En ese sentido, la recomendación es buscar ayuda en los núcleos más cercanos de la familia, como tíos, hermanos mayores o incluso profesores del colegio. El objetivo es disminuir los costos de la pérdida, ya que la madre estará menos disponible que antes por las propias consecuencias asociadas al fallecimiento.

“Al niño se le debe asegurar qué tendrá a alguien disponible, mostrándole constantemente que los cambios que se están generando en su entorno no son su responsabilidad. No es el caso de un esposo, quien debe buscar apoyo en el exterior de su familia si al interior no puede recibirla”, complementa Magdalena.

También se puede dar el caso de que el fallecimiento sea de una persona del entorno cercano, como un amigo de la familia, un pariente o un compañero de curso de los hijos. En ese caso, el apoyo que puede ofrecer la madre es mayor, al no estar involucrada directamente, facilitando la elaboración la emocionalidad vinculada a la pérdida con el fin de integrarla.

Muerte perinatal

La muerte perinatal es un momento muy complejo para las mamás, donde el duelo se vive de otra forma. “Los días que siguen al fallecimiento de un hijo suelen ser momentos llenos de confusión, que generalmente las madres ni siquiera pueden recordar con claridad”, dice Magdalena López.

¿Se puede hablar de rol? Más que adoptar uno, en este caso se pasa a un estado de sobrevivencia, donde la madre improvisa cada día. Eso sí, según la psicóloga de Contigo en el Recuerdo, una característica de este duelo es la promesa que se realiza, explícita o implícita, de no olvidar nunca a este hijo y de recordarle siempre.

Consejo

Las madres siguen siendo el centro de cada familia. Por lo mismo su tarea es doble, ya que además de contenerse a sí mismas por la pérdida de un ser querido, especialmente si es del entorno cercano, deben ser capaces de entregar apoyo a los otros miembros.

Por eso, es importante que la madre también tenga un soporte, que logre apoyarla en momentos en que necesite, ya que también estará viviendo su propio proceso. Especial caso es el que ocurre ante una muerte perinatal, donde el entorno más cercano se torna fundamental para que la mamá pueda expresarse y liberar sus emociones, permitiendo que el duelo en este caso se sobrelleve de mejor forma, sin olvidar la voluntad de querer recibir ayuda profesional y/o de parte de las redes de apoyo.

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