Una iniciativa de Parque del Recuerdo

Metas a corto plazo para motivarse a vivir

Cuando sientes que has perdido la rutina que tenías, sin haber tomado la decisión voluntaria de cambiarla, es muy probable que el ánimo decaiga enormemente. Es más, puede que esto también genere, en ocasiones, que disminuya la motivación por vivir.

Eso es muy común y normal que ocurra durante el duelo, en especial cuando han pasado algunos meses desde el fallecimiento de ese ser querido. Por esta razón, es necesario que las personas busquen focalizarse en metas a corto plazo para visualizar que es posible motivarse de cara al futuro.

Habrá que tener en cuenta que, para que las metas sean adecuadas y nuestra motivación no decaiga, es fundamental tener un objetivo que lograr, como por ejemplo intentar retomar la rutina que tenía antes de perder al ser querido.  Y en función de ello, tal como si fueran tareas que concretar para alcanzar nuestro propósito, debemos establecer metas.

¿Qué hacer para motivarse a corto plazo?

Algunos buenos consejos para establecer metas adecuada a corto plazo son:

– Establecer metas realistas, es decir, desafiantes pero no amenazantes. Las metas deben movilizarnos y no paralizarnos. Por ejemplo, podemos plantearnos volver a retomar las compras del supermercado y no que la meta sea volver a la normalidad.

– Pensar en metas medibles y tangibles, no en aquellas ambiguas y difíciles de comprobar. Así, es aconsejable decir: cada 15 días realizaré las compras que acostumbrábamos a hacer juntos, o cada mes aceptaré dos invitaciones a comer con mis amigos, etc.

– Establecer metas con tiempo, para lo cual debemos crear plazos que podamos cumplir, tal como se indicaba anteriormente. Por ejemplo: “durante los próximos 6 meses no me quedaré encerrada llorando sola en casa, sino que cada vez que tenga la necesidad de recordarlo visitaré a su familia o iré al cementerio”.

– Determinar metas en función de los recursos, es decir, debemos tener en cuenta antes de fijar los objetivos, los tiempos con los que contamos o los recursos económicos necesarios, entre otras cosas. Por ejemplo: “cenaré en el restaurante donde nos encantaba comer, cada tres meses”.

Así, teniendo en cuenta los consejos antes dados, podremos lograr establecer metas adecuadas que podremos realizar a corto plazo para mantener nuestra motivación en el tiempo y de esa forma conservar nuestras ganas de vivir a pesar del gran dolor que sentimos.

Fuente: https://www.vitonica.com/

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